miércoles, 29 de febrero de 2012

Manzanilla con miel.

Jamás dejaré de recordarte  que ahora tienes que atenerte a las consecuencias. No vayas a tus amigos lamentándote. Aunque sé que no me vas a hacer caso.

Cálmate ya. Es que no ves que no es de verdad. Lo sabías desde el principio.

Unes y deshaces lo que te interesa. Te lo tengo que repetir porque es lo que debo hacer. Lee un poco más del libro ya casi lo estás acabando.

Concéntrate otra vez en tu aburrida aunque a la vez reconfortante sucesión de etapas. Vuelve a  escuchar música de camino a clase.

Aunque es molesto por qué no retomar el café. La pizarra sigue blanca aunque dibuje la noche.
Y van unas horas sin poder desconectar.

Casi pierdo las lentillas al ponerlas por la mañana. El hospital hoy tenía más gente de la acostumbrada. Sin olvidar a la moda de ir en manga corta en Febrero.

No me puedes negar que te va a costar. No es un curso fácil. Ha sido tu decisión y como tal la has de aceptar.

Cuando me lo has contado no te podía creer pero ahora pensado en frío es razonable. La nevera se empeña en congelar el tofu  y derretir los cubitos. El papel de la fotocopiadora ha salido más caliente que de costumbre.

Javi tu amigo de camino a casa te ha visto te has hecho el loco. Pero la piedra arenisca hoy reflejaba muy bien el resol de la tarde. Los colibrís no están hechos para encerrralos en jaulas.

Casualmente la barra espaciadora ya tiene las marcas de los dedos de la mano. El bambú tiene una nueva hoja será por la primavera. El azul del cielo no muestra emociones.

Opsonización es la palabra que te hizo gracia esta mañana. El champú ha dejado de oler tan fuerte. Todo cambia a veces tan despacio que ya te he perdido.



Todavía no te voy a decir adiós.

jueves, 26 de enero de 2012

No puse azúcar en el café.

No lo puedo creer, por fin estamos solos tú y yo.

Olvida lo que hemos hecho para llegar.


Disfruta de mi presencia como yo disfruto de la tuya.

Intuyes que no va a durar mucho, pero aún así te empeñas en no decir nada.

Grabas en tus labio cada beso que te doy.

Aprendiste por lo menos que queda poco para acabar.

Sabes de sobra que algún día tendrás que dar la cara.


Nunca pensé que te diría esto.

A veces cuando estoy contigo me dan ganas de hacerte callar para siempre.

Doy por supuesto de que lo vas a releer en varias ocasiones.

A veces estoy más guapo callado.